miércoles, 25 de abril de 2012

Tiempos y cambios







Desde la última vez que escribí España parece otra. Ganaron otros las elecciones  y , desde entonces, no han parado de meter la tijera . Lo que falta por recortar son los pensamientos y quizá quede poco para que eso ocurra, viendo como transcurre todo. Tendremos que pagar MÁS por estudiar, por ponernos malos, por querer curarnos y por querer aumentar nuestro conocimiento, a cambio nos han prometido que llevarán las corridas de toros a lo más alto como " bien cultural" de nuestro país. No me extraña, viendo cómo está el mismo. Y a la iglesia , la corrupta, la pederasta, la ladrona de niños, le van a seguir dando el mismo dinero que van a recortar en educación y sanidad, en un país aconfesional. Lo dicho, una España más surrealista que la de Berlanga en  " Benvenido Mr Marshall ".

Al rey le da por irse a cazar elefantes y nadie se hubiera enterado si no se llega a partir la cadera. A partir de ahí, una oleada de gente indignada ( unos por los derechos de esos increíbles  animales y otros  por el dinero que se ha gastado en época de vacas flacas ) se han tirado a las redes sociales y medios de comunicación para mofarse de él  de todas las maneras y montajes fotográficos posibles.  Y algunos han puesto el grito en el cielo por " faltarle el respeto a nuestro rey ". Y el rey pidió perdón y parece ser que muchos se dan por satisfechos porque es la primera vez en la historia de la monarquía....

Ya lo avisaron. Este 2012 iba a ser, con mucho, el peor año de la crisis y , visto lo visto, así parece. En todos los ámbitos.

Y casi todo era imaginable. Todo menos que el barça perdiera ayer contra el chelsea y que fuera porque Torres marcó.

Un país surrealista, si.



2 comentarios:

PULGACROFT dijo...

Sí hep y lo malo de todo esto es que yo creo que todavía...acaba de empezar...¡ que la santa madre iglesia nos pille confesaos... jeje!
;)

Tesa Medina dijo...

No podemos dejar que arrasen con todo estos señoritos rancios, santurrones y provincianos que viven al margen de la realidad.

Aunque sí que me desanimo cuando veo que vamos para atrás, y me animo cuando escucho a los jóvenes que me dicen aquello de necesitamos otro mundo porque este no nos sirve, y lo vamos a conseguir...

...y sobre todo me consuela cuando me cuentan, ante mi impaciencia, que "van despacio, porque van lejos"

A nuestros pensamientos sí que no llegarán.

Un beso, Isa.