jueves, 30 de junio de 2011

Esencia de mariposa




Si mi esencia emprendiera el vuelo y agitara las alas de la fantasía,
sin duda escogería el camino de tu presencia
para envolverte con su mágico aleteo ,
convertirte así en delicada fragancia
y devolverte a mí cual mariposa sedosa de cosquillas enamoradas.
Tú, mi olor, tú mi amor.
¿ qué perfume, si no?

Sueño






" Seduzco tu piel
y su sueño virgen
se derrite en mi boca
feliz"

Color







Súrcame cual velero arañando el océano
Labrándome , despacio, semillas de pasión
para que germinen y exploten mi tierra devastada
Súrcame de nuevo la esperanza
para que recobre la vida apagada
e inunde de frutos no contaminados mis mañanas
Súrcame el cielo de arcoiris desteñidos
para que la intensidad de nuestros cuerpos desnudos puedan colorearlos.

Música y Letra





Me exigen que te interprete,
que defina tu sinfonía abierta, que te adorne ,
yo, que tengo las palabras menos capacitadas y el alma recubierta de la tela de los sueños.
Describirte sin obscenidad no llegará a nadie,
no vale la palabra, gastada y malherida .
¡Ay amor!
 tú que viniste a mí de manera no desinteresada
para que yo prostituyera la tranquilidad de tus días
Tú, que me dejaste habitar tu cuerpo
 para llegar a tu corazón y hacerlo mío.
Si me dejas, tocaré las cuerdas de tus pechos
y las convertiré en canciones para amantes.

Niebla






Aunque llevaba algunos minutos en pie, despertó con la humedad de la niebla difuminando su cara. Como en una toma única de película se vio de pie, con la escarcha bajo las suelas, girando el mundo de izquierda a derecha , buscando la inspiración de ese día, de ese momento..... pero no pasó nada. No era capaz de describir lo que sentía, lo que veía, lo que nacía.
Solo sus huellas lograron devolverle el camino ,
 giraba la mirada, una y otra vez hacia la niebla y sentía que , antes de emprender, se desvanecían  las posibilidades pero no tenía miedo, no pensaba en el miedo, no lo entendía. En realidad no había nada en que pensar, nada salía de su espíritu hueco y ni siquiera de esto tenía miedo, no sabía qué era el miedo.
Sus pasos incitados, manejados, la regresaron a casa con la esperanza de encontrar la explicación, la salvación pero antes de entrar giró una vez más la mirada y  saludó a la niebla que allí seguía  con su rastro de humo helado.
Al mirar su cama supo, por fin, que le había pasado.
 Había olvidado las palabras, se las había dejado entre las sábanas , en el umbral del sueño.
La cara del espejo le regaló la primera sonrisa del día.
 ¡ Se había olvidado las palabras!
Ahora sí, pensó
Y regresó a la niebla. Consciente, esta vez.

jueves, 2 de junio de 2011

Arrastre


¿Qué queda de tí cuando te marchas, cuando no estás?
¿ Qué perdurará de tí si te vas de mí para siempre ?
El olor permanecerá unos días
hasta lavar la almohada y con ello mi piel, de ti.
Mi piel se volverá intacta, nueva, sin rastro
Y yo maldeciré el sol de medianoche por no haberme sabido enseñar.