martes, 5 de abril de 2011

Charla de estrellas






Hay noches en las que salgo al patio a charlar con las estrellas, incluso a pedirles deseos o a invitarlas a ser fugaces y disfrazar de halo madrino sus cinco, sus seis o sus mil puntas. No suelo pedir mucho, sobretodo porque ya me decepcionaron alguna vez y no todas las noches pido lo mismo. No creáis. A veces también pido no tener deseos para no decepcionarme.

Las noches de primavera, como ahora, no hablo mucho, es una charla muda porque brillan tanto que me dejan sin palabras.
 Brillan tanto que el cielo parece rebosar de luz. 

¿Hacia qué lado rebosa el cielo estrellado?.

Cuando nieva , la luz de las estrellas hace que la noche sea azul, todos los tonos, todos los matices de azul. Azul como el hielo, azul como el mar azul, como el cielo azul.

Sé que Héliade volvió asida de mi mano, en mi mismo vuelo y que provoca mi mirada estrellada cada noche no dejando que ceje en mis sueños.

Y después de tantos años sigo sintiendo su energía.

5 comentarios:

nieves dijo...

" Pido no tener deseos para no decepcionarme".......preciosa y precisa afirmación Isa.
Sigamos mirando las estrellas...a mí todas las noches me regalan una....he tenido suerte...
Un beso guapetona.
nieves

PULGACROFT dijo...

Es triste eso de no tener deseos para no decepcionarse...yo creo que hay que tenerlos, todo consiste en no tener deseos imposibles, pero si son posibles entonces hay que mantener la esperanza SIEMPRE!!!
;)

Victoria dijo...

Es lo que tiene mirar las estrellas: te llenan de melancolía y también de esperanza. Mirar el mar, mirar el fuego, mirar las estrellas. Mirar. Y al final todo para mirarnos dentro.
Un beso.

hep dijo...

Es verdad, todo para mirarnos dentro Victoria.

Qué suerte tienes Nieves....todas las noches una estrella.

Pulga, aunque parece un poco pesimista y quizá lo sea, he preferido no tener sueños por una temporada. Sé que los sueños se consiguen a base de desearlos con vehemencia y luchando por ellos pero llega un momento en que la lucha es demasiada. Supongo que todos nos cansamos alguna vez, aunque luego volvamos a coger ímpetu.

Lo que no hay que hacer de ninguna manera es dejar de mirar el cielo, de día, de noche.....

Un beso a las tres y un abrazo comunitario

PULGACROFT dijo...

OK.