jueves, 10 de marzo de 2011

Disertaciones de una piedra.

Desde  este lecho, la superficie se ve borrosa, sin definición, 
desde el fondo, el cielo es más azul,el sol es más brillante , aunque todo tintinea, todo parece querer terminarse pero es un bucle insistente.


Soy la piedra hundida en el río, se me ve desde arriba pero no estoy, no se me escucha, 
tampoco hablo. Sólo se me ve.
Y lo que se ve tampoco es real del todo.
Y oscila como la gelatina de limón.


No soy tan dura como crees ver , como te hago ver.
Las piedras de río no somos como esas rocas estiradas del fondo del mar que acogen pecios de incalculable valor.


Este río tiene el agua cristalina y aún así no todos ven  el fondo.
No sé qué corriente me toca esperar, quizá la 38 llegue a su hora.
Y tenga espacio y fuerzas para arrastrar una piedra tan grande y pesada como yo.


Ahora que lo pienso.....los ríos tan poco caudalosos como este no tienen corrientes .


Tendré que seducir al próximo que pase para que me saque y me lance lejos......

4 comentarios:

nieves dijo...

Seguro que alguien se asoma aunque solo sea a mirarse al río , como narciso,y te ayuda a salir.
Un escrito lleno de cálidez y sensibilidad.
un beso
nieves

hep dijo...

Gracias Nieves

me alegra que te hayas pasado por aquí. Hay mucho que hablar sobre los narcisos, últimamente es un tema que tengo muy a mano....quizá sea hora de escribir algo al respecto.

Un beso

nieves dijo...

Hablaremos y escribiremos de los narcisos y las narcisas.
un placer leerte.
un beso
nieves

PULGACROFT dijo...

No sabes cómo entiendo a esa piedra...
;)