miércoles, 6 de enero de 2010

Mis reyes

















No tenía nada qué hacer y me fui a ver los reyes magos. Hacia 30 años que no veía la cabalgata de mi pueblo y si, ha cambiado. A peor. Qué cutres son , leches! Tampoco es que sea como la de Bilbao este año, que creo que ha sido ES-PEC-TA-CU-LAR pero ya se podían esmerar un poco más para contentar a los niños una vez al año. Las que no pertenecían al ayuntamiento e iban por libres eran mucho más bonitas y llenas de fantasía que las de sus majestades: tres sillas corrientes camufladas bajo la tela de una cortina o algo así, nada más, ni trono, ni decoración , ni nada de nada. Ni siquiera pajes. Ha sido un poco triste, la verdad. Además he podido observar la crueldad de algunos niños. En varias de las carrozas iban niños disfrazados de pajes o de mafiosos años 20 y la mayoría de ellos disfrutaban de tirar confeti y caramelos al personal ( algunos tiraban a matar, pensando que iban más directos y podríamos cogerlos mejor ,era divertido mirarlos , aunque arriesgado), había un pequeño grupo que tiraba los caramelos con una mala hostia que "echaba patrás", una chica les decía al resto de grupos " mirad, mirad, veréis que tontos son, se agachan a coger los caramelos , mirad " y acto seguido tiraba un puñado de caramelos al tiempo que gritaba " qué tontos". Hay que joderse, haciendo gala de una supuesta superioridad otorgada por el hecho de que , este año, no le toca recogerlos a ella y sí , tener el " don " de lanzarlos a la plebe. Me ha hecho pensar que no todos los niños son tan inocentes como a veces queremos pensar.
Me ha tocado recoger algunos caramelos para Julio, el hijo de una amiga de la infancia con la que hacía " misas " en clase.Si, si, nos poníamos a hacer de cura cuando nos aburrían las clases hasta que nos echaban y nos meábamos de la risa en el pasillo. Oremos hermanos. La cara de Julio era la de la mayoría de los niños al recoger los caramelos, les daba casi igual ver a los cutre reyes, lo importante era recaudar la mayor cantidad de caramelos de todos los sabores y colores.

De camino a la plaza, antes de que llegara la cabalgata, me he acordado de lo que sentía yo cuando llegaba el 5 de Enero. He llegado a sentir el olor a chimenea, a invierno, a dulzor de las calles, el sentimiento de tener que acostarme pronto para levantarme , también pronto, y abrir los regalos.

Yo, a Papá Noel le conocí de adulta, cuando ya no tenía gracia la cosa por eso los reyes magos eran ....eso, magos. POdían estar dejando los regalos a todos los niños de mi pueblo y , al mismo tiempo, estar en el resto del pais haciendo lo propio. Si, tal abuela cebolleta, recuerdo con nostalgia aquellos años. Madre mía, ver los reyes era todo un acontecimiento , incluso daban miedo. Yo me senté en las rodillas de Melchor hasta bien entrada la pubertad y cada vez que lo hacía me daba un miedo impresionante ( más que Baltasar, que lo de la diversidad y multiculturalidad es muy actual, pero a ver quién veía un negro o un chino hace 30 años en un pueblo del interior ) . Miedo de que supiera que le había gritado a mi madre, que había pegado a algunos de mis amigos de la calle, que había echado alguna mentira y que había dicho un montón de palabrotas a lo largo del año. Quizá ese año me tocara el puto carbón, que ni siquiera era de caramelo como ahora.
En dos ocasiones , ya mayorcita, cuando descubrí que los reyes eran unos vecinos del pueblo camuflados bajo barbas de lana y betún, estaba tan emocionada ( igualmente , aún sabiendo que sus majestades eran mamá ) que no ví los regalos que me habían traído. En una ocasión era una Nancy ( joder , casi lloro! qué preciosidad de muñeca y era mía!!!! ) y a los 12 años, la BH !!!! roja y blanca, la bicicleta más bonita que había en todo el pueblo , bueno y la de mi prima que era exactamente igual, nos la regalaron el mismo día. La muñeca estaba debajo de la cama de mis padres, a las siete y media de la mañana corrimos al dormitorio para recibir los regalos y yo estaba tan excitada que cuando mi madre me mandó mirar debajo de la cama, miré tan rápido que no ví nada y volví, cual niña optimista de chiste, a subirme en la cama y preguntarle a mi madre dónde estaba mi regalo. " Pero Marisabé, has mirado bien debajo de la cama? " " que sí, mamá, por favoooooooor, dónde está mi regalo??? " Volví a mirar y me quedé muda, estupefacta......tanto que ni siquiera abrí la caja. Miraba a esa muñeca tan bien vestida y con tan precioso pelo a través del plástico. Y en la otra ocasión, mi madre dejó la bicicleta en la casa de mi abuela para aumentar mi expectación. Repartió todos los regalos a mis hermanas y a mí me dijo que fuera primero allí a ver qué me habían dejado los reyes. Yo tenía tanta prisa por volver a mi casa y entré tan rápido que no ví la bicicleta en el zaguán. Al llegar al comedor de mi abuela , ella me sonrió con una cara de alegría y me preguntó : " te gusta? " y yo, alucinada , sin saber a qué se refería y con igual cara de estupefacción, boca y ojos abiertos, sonriendo cual ( otra vez ) chica optimista del chiste, le contesté " ¿ el qué ?" Y mi abuela me dijo que saliera y volviera a entrar.....yo no entendía nada pero hice lo que me dijo y al volver sobre mis pasos la ví, tenía las ruedas desinfladas porque la acababan de traer de la tienda y así y todo me la llevé....diooooosssss, esos dos son los recuerdos más bonitos que tengo de los reyes y con ellos me quedo, a pesar de que ahora todo haya cambiado mucho y las nancys sean de colección y las bicicletas no se prodiguen tanto como regalo de reyes y abunden más las maquinitas con pilas y cables, yo creo que siempre habrá niños que tenga esa ilusión que teníamos hace 30 años. Seguro.

Es más, os confieso algo: quiero mi regalo de reyes. Espero que no se hayan olvidado de mí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola preciosa.
Yo también quiero mi regalo de reyes!
Llevaba esperando todo el día y no llegaba... pero ya lo tengo!!!
Me encanta leerte, aunque sólo haga tres días que no te veo, gracias por escribir en el blog, me encanta leerte, es como otra parte de tí, tan igual a tí en tu sofá, que hace que te tenga más cerca.
Muakkkkkkkkk, feliz día de Reyes.

Koni

Tesa dijo...

Mi mejor época no fue precisamente la infancia. Tuve mi primera bicicleta, también roja y blanca, cuando mis hijos tenían tres años, o sea... Uff, a los 27.

Aunque sí tuve muñecas muy bonitas que aparecían el día de reyes para compensar las ausencias de cada día.

Mis mejores reyes fueron con mis hijos pequeños, me quedaba hasta la madrugada para que cuando se despertaran el salón de casa pareciera el país de las maravillas. Les montaban los clip de famobil, los castillos, los tenderetes del mercado, lo que fuera, ponía globos, dulces y todo con mucho teatro.

Espero que al final sus majestades te hayan traído lo que esperabas.

Muchos besos, Isa

hep dijo...

Gracias a las dos

estoy ...buuuuf, demasiado sensible para deciros nada.

Un beso enorme a las dos!