viernes, 18 de diciembre de 2009

Se hace vida al andar.














Entre los tres señores que caminan juntan casi dos siglos y medio. Seguramente nunca han salido del pueblo o lo han hecho en contadas ocasiones y no muy lejos. Me los encuentro algunos días cuando subo a pasear con Leah. Dan unas pocas vueltas a las ruinas del castillo y charlan sobre sus cosas, la vida, la " cresis", los jóvenes, etc.Ayer, nos cruzamos en una roca al lado del camino. Uno de ellos se detuvo y colocó una piedra encima de la roca.( no se aprecia demasiado bien porque la foto la hice con el móvil ) Era su forma de contar las vueltas que llevaban .

Al final, por mucha memoria perdida, nos dan lecciones de simplicidad y efectividad.

Y yo, que ando más sensible de lo recomendado ( y no precisamente por las fechas , aunque " ayudan" ) me emocioné, qué le voy a hacer?

2 comentarios:

frantic dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
frantic dijo...

Si eres capaz de emocionarte con la cotidianidad de unas personas tan sencillas es porque puedes sentir la vida y disfrutarla con más intensidad que muchas otras personas.

No pierdas nunca ese don.

Un abrazo.

Frantic.