sábado, 31 de octubre de 2009

San Petersburgo













©FotobyZanbar

Volví a San Petersburgo , esta vez sin tí.
Le dí la mano a los recuerdos felices y me dejé llevar a dónde ellos quisieron
Quise saber si podría mirar la ciudad con otros ojos que no fueran los tuyos
pero la ciudad empezó a perder la magia y comprendí que no servía de nada resistirse.
Volvemos a San Petersburgo, mi amor.
Muéstrame tu ciudad, de nuevo.

4 comentarios:

Nanny Ogg dijo...

No sé por qué he pensado en Ana Karenina...

Besos

Maribel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Maribel dijo...

"Era una noche prodigiosa: una noche de esas que quiza solo vemos cuando somos jóvenes, lector querido. Estaba el cielo tan hondo y tan claro, que, al mirarlo, no tenía uno más remedio que preguntarse, sin querer, si era verdad que debajo de un cielo semejante pudiesen vivir criaturas malas y tétricas"
Dostoievski , "las noches blancas"

Sabes que una de mis asignaturas pendientes es ir a San Petersburgo en junio?. Estoy segura que algún día la aprobaré. Mientras tanto me quedo con la nieve de tu foto y esa frase:
"Quise saber si podría mirar la ciudad con otros ojos que no fueran los tuyos"

Me alegra tu vuelta.
Un beso grande

Tesa dijo...

Creo que nunca deberíamos volver solos a los lugares donde fuimos felices compartiendo alegría, amor y complicidades.

Muy bello el poema, un poco de nostalgia, una ciudad exótica y un recuerdo.

Me hubiera gustado hacer esa foto, aunque hubiera caminado antes para añadirle unas huellas alejándose al camino.

Me alegro de tu vuelta por la blogosfera, un beso