sábado, 31 de octubre de 2009

San Petersburgo













©FotobyZanbar

Volví a San Petersburgo , esta vez sin tí.
Le dí la mano a los recuerdos felices y me dejé llevar a dónde ellos quisieron
Quise saber si podría mirar la ciudad con otros ojos que no fueran los tuyos
pero la ciudad empezó a perder la magia y comprendí que no servía de nada resistirse.
Volvemos a San Petersburgo, mi amor.
Muéstrame tu ciudad, de nuevo.

viernes, 30 de octubre de 2009

Dèjá vu
















Hoy no voy a hablar de mi sobrino Antonio. Eso lo haré cuando esté preparada para hacerlo sin emocionarme demasiado. Hoy os cuento un " encuentro " que he tenido.

Me levanto más temprano que nunca y no es para trabajar. O sí, según se mire.

Por las mañanas, de nueve a dos , estoy recibiendo un curso de Formador , que estoy disfrutando como hacía muchos años que no disfrutaba algo. LLego a casa, doy un paseo pequeño con Leah, como y doy de comer a 15 gatos que hay en un callejón y casi sin tiempo, me voy a otro curso, el de portugués avanzado. Otro que estoy disfrutando, a pesar de que no me queda tiempo real para hacer nada más. Me siento de vuelta a la vida académica y estoy encantada. Lo malo de esto, quizá, es que me pilla algo mayor y me da rabia tener la edad que tengo...en fin, algo haré.

En portugués estamos dedicando las primeras semanas a repasar , de una forma ligera y rápida , lo aprendido el curso pasado . Estábamos con las diferencias entre el verbo ser y el estar cuando , la profesora me señaló y dijo " Isabel è de Azuaga " . Yo dí un respingo y le hice la señal de ok con el pulgar hacia arriba, estaba encantada de que se hubiera acordado del nombre de mi pueblo! Normalmente, en estos 22 años, a la gente le costaba recordar el nombre del pueblo, no es que sea un nombre muy difícil pero sí poco común y parece más vasco que extremeño y , además, existe como apellido a sólo unos kmts de Nerja, en el pueblo de Torrox.
Entonces, María ( que así se llama la profesora de portugués ) se me queda mirando , al igual que mis compañeros y cuando se dieron cuenta de que yo me había quedado blanca, me preguntaron qué me ocurría. Les contesté : " pensé que estaba en Nerja".

Llevo casi 11 meses aquí y aún no me he acostumbrado. Y eso que me siento bastante mejor que antes y , sobretodo , más ocupada.