viernes, 13 de febrero de 2009















Si con alguien me he reído mucho en mi vida , ( y espero seguir riéndome muchos años) es mi amiga Merche. Hace más de 25 años que nos conocemos y nuestra amistad ha pasado por diversas etapas, también nuestras vidas, hemos tenido experiencias muy bonitas y no tan bonitas juntas, así es la vida, ni más ni menos como la de cualquiera.
Pero lo que más hemos hecho ha sido reirnos juntas. Siempre he creído que tenemos una forma de captarnos muy divertida, un humor muy similar. Sabemos lo que va a decir la otra antes de que termine y nos reímos por las mismas cosas cuando, a veces, los demás tardan en captarnos. Y solemos liarla cuando nos vemos. Hemos llegado a disfrazarnos de drag queens y hacerles una session privada a su ex marido y un amigo que no podían dejar de abrir la boca mientras nos miraban bailar.

Una vez, de las tantas que subí a Madrid a verla ( ella es y ha vivido toda la vida en Madrid hasta hace apenas dos meses, que se ha mudado por amor) , ella fue a la estación de Atocha a recogerme. Ya en el andén, nada más vernos, decimos alguna chorrada o nos reímos con solo mirarnos. Salimos de la estación y nos dirigimos a recoger su coche que estaba en los aparcamientos pertenecientes a la propia estación. Nos montamos riéndonos de cualquier cosa ,Merche lleva el ticke , ya pagado, en la mano. Arranca y después de unos varias vueltas al parkin y unos minutos de cháchara y risas, en marcha me dice:

.- Isa, y el ticke, tía? ( el “ tía “ lo tiene siempre en la boca, antes era el “ mari” )
.- No sé, Merche, lo llevabas en la mano hasta ahora mismo.
.- Hostias tía! , que no podemos salir del parking sin el ticke
.- Joder, Merche, pero si lo tenías en la mano hasta ahora mismo, quizá se te ha volao por la ventanilla ( también la ocurrencia mía……)

Para el coche , pone el freno de mano , sale toda descompuesta y desanda el camino andado con el coche , mirando para el suelo a ver si encuentra el ticke. Yo , mientras, busco y rebusco dentro del coche, debajo de los asientos, en la guantera, en todos los recovecos del bolso de Merche, saco uno por uno todos los papeles de su cartera, mientras veo por el retrovisor a Merche que le está preguntando a un señor con un ticke en la mano, si ha visto otro “ volar” . Yo no sabía si reirme o asustarme. Aquello era tragicómico, aunque la risa se nos había borrado de la cara momentáneamente y Merche pensaba que iba a tener que pagar la multa correspondiente cuando pierdes el ticke de aparcamiento.
Yo ya no sabía dónde mirar dentro del coche. En esas, veo a Merche que se dirige hacia mí con la mano en la cabeza y como si le hubiera dado un espasmo o algo. Se sube de nuevo en el coche, se empieza a descojonar y me dice:

.- Tía, tía, tía, mari…….mira dónde estamos!
Yo, entre acojonada y expectante , la miro como si mirara a una loca y le pregunto
.- Dónde estamos , Merche?
.- Tía, tía, que estamos FUERA DEL APARCAMIENTO YA!!!!!

Nos habíamos reído tanto desde que nos vimos hasta el coche que no nos habíamos dado cuenta de que ya habíamos salido del aparcamiento ( pero como a cincuenta metros que estábamos por fuera de la barrera de salida) y ya habíamos introducido el ticke en el levanta barreras.

Llegar a su casa fue una odisea: yo no podia parar de reir y a ella, las lágrimas no le dejaban ver la carretera.


Y aún no habíamos fumado.

3 comentarios:

Nanny Ogg dijo...

Tener una amiga con la que compartir tanto lágrimas con risas es el mayor tesoro del mundo :)

Besos

Tesa dijo...

Una amiga así es un lujazo.

Muy divertido el episodio que relatas, y es que yo soy de las que lloro riendo y pierdo el norte, así que ya ves cómo os entiendo.

Besos,

Maribel dijo...

Ayyy... que buena que es la risa. Creo que si alguno se riese más, las cosas nos irían mil veces mejor.

Ya sabes además lo que decía Neruda:

niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.

Me alegra tu risa, compañera. Un beso grande