miércoles, 13 de agosto de 2008

Qué daño nos hicieron los dibujos animados!!!















No os ha pasado alguna vez que habéis percibido un olor en plena calle , o en casa, o en cualquier sitio que os ha transportado a la infancia/adolescencia?
A mi eso me pasa , sobretodo en verano.
Me produce una nostalgia inmensa recordar el olor a tortilla francesa y escuchar a mi madre llamarme a gritos desde el balcón para que subiera a cenar. Sí, sí, antes no había toques al móvil, existían los " gritos pelaos" y tú, a pesar de escucharlos, te hacías la longui y seguías jugando mientras tu madre y las del resto de tus amigos, se desgañitaban en los balcones cuales Julietas chillonas.
Aaaaaaahh qué tiempos..........!

Entonces, " La Casera " venía en una botella con un ingenioso mecanismo de cierre que , a veces, te pellizcaba los dedos.
Si querías cambiar a uno de los dos canales de tv existentes , tenías que levantarte del y apretar un botón enorme en el televisor que ponía UHF y mirábamos absortos, durante minutos, la carta de ajuste hasta que empezaba la emisión.
La abeja Maya tenía un amigo que parecía estar siempre colgado o drogado y que tenía un nombre muy americano y otro, un saltamontes que parecía estar borracho a cada salto que daba, no me extraña que cantaran aquello de " en un país multicolooooor " , estaban todos colocaos!!!!!!!

Marco se pasaba el día buscando a su madre con un mono ( este de los de verdad ) blanco y super pequeño colgado del hombro. Por dios !!! cuánto sufrió ese niño hasta dar con su madre moribunda. Y luego dicen que antes los niños eran diferentes , más sanos y prudentes pero yo no conocí a ningún chaval de 8 años que se escapara de casa y recorriera medio mundo , pasando infinidad de calamidades para encontrar a la madre , moribunda, en medio de la Patagonia.

Orzonwei y Sandokán eran mis idolos y hasta me fabriqué una lanza con un trozo de acero que robé de un circuito de tráfico donde se examinaban para conseguir el carné de conducir.

Mi padre tenía un coche negro, americano, que era la envidia del vecindario. Creo....

No existían los móviles, ni los ordenadores, ni la adsl, ni la play station,ni los mp3, ni los juegos de ordenador, como mucho jugábamos a los juegos reunidos jeyper y nos hacíamos los balones con un mogollón de bolsas enrolladas en sí mismas. O jugábamos a pegarle patadas a una lata.
La nocilla se llamaba " Praliné " y sabía a chocolate con avellanas de verdad. Eso ,o el bocata de chorizo.
Hasta que llegó la Nancy, la única muñeca a la que le cambiaba vestidos era la de los recortables y mi pasatiempos favorito era coleccionar los cromos que regalaban con los yogures. Inclusó terminé la colección de los nombrados Marco , la abeja Maya y hasta los de los dibujos de Don quijote y Sancho. Nunca he vuelto a comer tantos yogures.

Aprendías a montar en bici con los amigos cafres de tus hermanas mayores que te sujetaban la bici en una calle con pendiente y te soltaban cuando aún no habías puesto los pies en los pedales.
Las pedradas no dolían lo que ahora. Si, si, jugábamos a batalles campales y " pedriles" .

LAs pelis tenían rombos y si eran dos, tenías que irte a la cama sin rechistar.

Mi refresco favorito ( el único que había, vaya ) se llamaba " Mirinda" y la botella pesaba un quintal.
Cuando se te pinchaba una cámara de rueda de la bici, le poníamos tantos parches que quedaba inservible para la bici pero la reciclábamos para jugar con ellas haciéndola rodar empujándola con un palito.
Los Chiripitiflaúticos estaban locos pero molaban que te cagas. Y el 1, 2, 3, lo presentaba Kiko Ledgard y era en blanco y negro , claro , porque la tele en color la compramos cuando ya lo presentaba Mayra.

Las piscinas se llamaban albercas y los patines eran de hierro y los pies te pesaban tanto que no los podías levantar del suelo sin perder el equilibrio.
Heidi nos tenía acojonados, otra como Marco! Tol día llorando! Y con cinco añitos ya sufría de explotación infantil como pastora de unas cabritas blancas adorables que saltaban como el saltamontes de Maya y sonreían en una nube de flores!
Entre estos y la casa de la pradera , no entiendo como no crecimos con traumas y complejos de inseguridad. O peor aún, adictos todos a los psicotrópicos!!!

Pues eso, que un olor, a falta de las jodidas perseidas de los cojones que no acaban de caer ( perdón por la salida de tono pero es que llevo dos noches esperándolas y parece que disfrutan quedándose colgadas en el espacio ) , puede llevarte de viaje hacia lugares y vivencias que hace más de 30 años experimentaste.

Y yo que, gustosamente, pediría a una de esas estrellas errantes volver a vivir esos momentos por una noche?

Quizá por eso no ha caído ni una.

Buenas noches y buenos deseos. Otro día sigo, que ma gustao esto del tele ( y nunca mejor dicho) transporte!

3 comentarios:

mdaf dijo...

Como no vas a tener recuerdos de la tele, si en Nerja estaba Chanquete!! :-D

Un besín! ;-)

Nanny Ogg dijo...

Y Kiko Ledgard llevaba tropocientos relojes y si llevabas los "cascos" vacíos de los refrescos te devolvían el importe y tus hermanas mayores leían fotonovelas y tu madre escuchaba "Lucecita" o "Simplemente María" (porque todavía no se habían inventado los culebrones...), y el fútbol era en domingo y... ¡Uf! Un olor puede traerte multitud de recuerdos y se ve que un post, también :D

Besos

hep dijo...

Adrián!!! que yo mi infancia la pasé en Extremadura! ajjajajajaja, el chanquete vino después, me pilló mayorcita ya.

Nanny, es verdad!!!! lo de los " cascos", jajajajajajjajaj.

Tengo que seguir recopilando " antiguallas"
jajaja

Un beso a los dos!