sábado, 5 de abril de 2008

¿Un mal día?













Hoy tienes uno de esos días en los que te apetece abandonarte, alejarte de todo y de todos, desconectar del mundo y de su ruido. No querer saber nada, no pensar nada, sólo pasear bajo el sol y después de un rato, sentarte con un desconocido que te sonríe pero no pregunta nada . Y te dejas vencer por la calidez del momento, por el deslumbramiento de los 30 grados que te entran por los poros y te producen sueño....y te abandonas, te dejas caer, sólo quieres descansar un rato, dormir, no pensar en nada ni en nadie ni siquiera en tí o en el desconocido de al lado. Te tumbas encima de unos cartones y , por unos minutos, te duermes mientras el calor te acaricia el pensamiento , te sientes a gusto, ignorada por las personas que caminan deprisa cerca de tí, pensarán lo que quieran pero , por hoy, has conseguido que no te afecte.

Al cabo de un rato despiertas,te incorporas, te sientes bien, mejor que cuando saliste de casa. Cruzas unas palabras con el desconocido amable, soñador callejero que ha respetado tu corto sueño y no se ha atrevido a interrumpirlo. Y después de intercambiar algunas utopías en voz alta, te dirijes de nuevo a casa, a tu cómoda vida y por el camino, das gracias por lo que tienes, aunque al comenzar la mañana pensaras que eras la persona más desgraciada del mundo, que nada merecía la pena y que el dolor de la existencia era más grande que el gozo de vivir de una forma diferente a la acostumbrada.

"No forcéis mi entrada al paraíso

prohibid mi cuerpo al infierno

que el alma elegirá libremente su condena

y mi corazón no será ya consciente del castigo ".




Desde aquí, desde este escrito, mi admiración y reivindicación a un mal día a Terele Pávez.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por volver y por hacerlo con sensibilidad hacia lo cotidiano y hacia los seres humanos. espero que tú estés bien, yo ando feliz. anna

Maribel dijo...

Ví las imágenes en la tele y curiosamente no me dió la sensación de que fuese a ser algo permanente. Y tú lo has descrito muy bien: todo el mundo tiene derecho a tener un mal día...
Y yo estoy segura que si Terele leyera esto, le gustaría que tu sensación sea esta.

Un beso, guapa :)