martes, 14 de agosto de 2007

Autorretrato










Gracias Nati, por tu buen saber hacer en fotografía, por tus ganas y tu tesón.
Para tí es este relato porque tú lo has inspirado con tu foto.





Decidió que esa noche todo cambiaría, no estaba dispuesta a asumir más debilidades. Las adicciones son un signo de debilidad y ella nunca se había mostrado tan vulnerable como los últimos meses. Si había logrado llegar hasta allí, sería capaz de terminar lo que había venido a hacer.
El corazón le latía demasiado aprisa , le sudaban las manos y un hormigueo se había apoderado de su pie. La oscuridad le proporcionaba una falsa seguridad pero , al mismo tiempo, escuchar el latido de su propio corazón la ponía en alerta. La espera se estaba haciendo demasiado larga , o esa era la impresión que tenía. No deseaba estar en ese lugar más tiempo del necesario, olía a humedad, a madera vieja, a muerte fría y silenciosa. A noche esperada. Y esperaría. La adrenalina empezaba a ejercer y el cuchillo le temblaba en la mano izquierda, ni siquiera estaba segura de que estuviera en el sitio adecuado, Nadie la había visto ni la podían relacionar con aquel lugar. Empezaban a fallarle los nervios y ni siquiera podía fumar. POdía controlar , al menos, esa adicción pero no controlaba el deseo de terminar lo que había venido a hacer. No controlaba el deseo de matar.
Cómo había llegado a ese punto en el que no había , ni siquiera, intención de dar marcha atrás? Toda su vida había sido , casi , programada, exitosa , perfecta. Tenía más que cualquiera de sus conocidos o familiares, muchos la envidiaban y algunos la odiaban, de eso también era consciente y lo disfrutaba de una manera algo sádica. No todo había sido producto de su esfuerzo, algunas cosas se las había encontrado en el camino y habia estado en el momento adecuado en el que la suerte había esparcido algunos boletos premiados. Todo eso se desvanecía por segundos, sabía que nada sería lo mismo pero tampoco lo deseaba . Cómo podía haberse dejado arrastrar por aquella pasión enfermiza y descontrolada que estaba a punto de cambiar todo su universo?
Alguien había abierto una puerta, no sólo lo había escuchado, había sentido una leve corriente de aire fresco y húmedo en su nuca. O quizá era de nuevo la adrenalina...
Había llegado el momento y aun se preguntaba si sería capaz de hacerlo. No, no era eso, de aquello estaba segura pero no podía evitar sentirse excitada . Intentó recordar el procedimiento , la forma, la imagen que tantas veces había recreado en su imaginación y ahora, llegado el momento, sólo podía visualizar el trozo de escalera que tenía delante . Y , a cada pisada de su víctima que escuchaba,bajando inexorablemente su último tramo, sentía su corazón latir con fuerza en la garganta. Apretó el cuchillo y acercó su espalda a la pared. Lo haría, estaba allí para eso y no iba a permitir que el miedo la atenazara. Todo acabaría allí, en áquel rellano, en unos segundos. Había llegado el momento de su liberación.
Después de aquella noche nada sería igual.

2 comentarios:

Maribel dijo...

Casi muero por leer este relato de un tirón y sin respirar... así que espero ansiosa el segundo capítulo, que si no, vivieré en un ay constante...
Un beso guapa :)

nati dijo...

Tienes que seguir...!!! estamos en ascuas la de la dama de la escalera y yo misma. Bueno, si quieres....